Emociones arrojadas al subconsciente

Emociones-arrojadas¡Hola! ¿Te resuena el título?

Otra forma de decirlo sería preguntándote, ¿Aceptas e integras las emociones en tu Vida o las reprimes y tiendes a olvidar?
A mí me ha costado bastante este tema pues reconozco que me ha faltado una educación emocional. Claro, y es que esto es relativamente desde hace poco, que se está incluyendo aquí en España, en los centros educacionales, colegios y demás y no en todos. Y es que de aquí parte todo este tema, de la ausencia que hemos tenido en materia de gestión emocional.
Con un poco de suerte, quizá tu familia o amigos te hayan ayudado un poco en todo este tema. Y, ¿qué es lo que sucede cuando reprimimos, olvidamos y demás? ¡Pues que luego sale tipo explosión una bomba de relojería! Y el tema es que cuando somos pequeños, realmente viene con nosotros el expresarlas pero poco a poco, vamos aprendiendo a reprimirlas, a ser niños buen@s, es decir a dejar de ser seres auténticos, nosotros mismos y luego adivinad que sucede. Pues que llega la adolescencia y ‘TACHAAAAN”, sale todo. Sale la ira (y afortunados aquellos que consiguen sacarla), sale la rabia y demás.
Ahora mismo recuerdo una escena en que estábamos llenando garrafas de agua en un manantial y a mi madre le picó una avispa. Nadie de los que estábamos allí nos dimos cuenta, ya que ella no dijo nada. Nos enteramos cuando luego buscaba barro para calmarse el dolor. Sí, sí, y yo me reconozco tanto, porque yo he actuado así muchas veces, ¿Lo veis no? , así es como se transmiten ciertas cosas.

¡Bueno que le vamos a hacer! Una vez somos conscientes de esto, es cuestión de conectarnos con nuestro cuerpo, con nuestros sentimientos, nuestras emociones y permitirnos fluir pues esas emociones que no has expresado están en tu interior. ¿Y sabes cómo se almacenan allí? En forma de emociones congeladas. Olvidamos la emoción a nivel mental, pero la enterramos en nuestro cuerpo. Y esas zonas que se caracterizan por estar tensas y doloridas, es la energía estancada de la emoción no expresada. En estas zonas la energía no fluye igual, ni tampoco la sangre, hay como un estancamiento. A veces, el propio cuerpo intenta curar dichas zonas aumentando la afluencia de sangre y de energía, apareciendo entonces la inflamación. Pero si luego, vamos y tomamos algún medicamento, químico o natural, para bajar la inflamación impedimos que el cuerpo logre su cometido.
Las emociones no expresadas son generadoras de muchísimos desequilibrios, patologías y enfermedades, ya que el cuerpo psicomatiza.
Así que hay que ponerse manos a la obra y sacar, expresar, exteriorizarlas e intentar no seguir acumulando. Hay muchísimas maneras que nos facilitan esta labor. La elección depende de cada uno, del ritmo, desde qué punto quiera abordarlo, de cuánto quiera sacar, de su compromiso y responsabilidad. Mi campo, como algún@s ya sabéis, abarca todo lo que nos conforma. En ello incluyen también las emociones y mucho más. ‘El programa de Limpieza del Organismo’, que dispongo, te despeja el camino para acceder a esas áreas, de hecho las toca todas.

Maite Gómez. Higienista en Salud Integrativa.

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