El elemento tierra

Tierra¡Hola people! ¡Vamos que nos adentramos en el elemento Tierra!

¿Qué es lo primero que os llega de este elemento? ¿Cómo os reconocéis en él? ¿Más terrenales, más emocionales o en equilibrio? ¿Siempre os habéis reconocido igual o vuestra naturaleza ha ido evolucionando? El elemento tierra, es lo más denso, lo más material. En nuestro cuerpo, la mente es nuestra parte más sutil y el cuerpo físico es nuestra parte más densa, la más tangible. El elemento tierra es sustancia, es el sustento de la vida. En nosotros, es nuestra fuente raíz, es nuestra base, es nuestro esqueleto, sobre la cual construimos nuestra vida. Nos proporciona estabilidad, firmeza, plenitud, sensualidad y fertilidad. Está presente en forma de sal en nuestras lágrimas y en forma de sangre en nuestro útero. Es también en nosotros, en el microcosmos, donde empieza y finaliza nuestro crecimiento. Lo mismo acontece en el reino animal y en el cual hay ciertas especies animales cuyo contacto con la Tierra es total, por ejemplo tenemos la serpiente, salamandras, etc., En el macrocosmos, es el ciclo continuo de la vida, estructura, vida y muerte. En la naturaleza el elemento tierra está presente por todos lados, en las montañas, llanuras, praderas, en la parte visible y en la no visible la encontramos con su calor interior, en forma de geiseres, etc.

Y qué más nos proporciona el elemento tierra? ¿Se os ocurre el qué?  La nutrición y las fantásticas energías presentes en los alimentos. Porque, ¿sabéis que existen alimentos con carga eléctrica y otros con carga magnética? ¡Puahhh! Quizá os estéis preguntando, ¿qué es esto? Pues sí, los alimentos que están bajo tierra (zanahorias, remolachas, patatas, etc.) tienen energía telúrica, la energía de la tierra, siendo esta principalmente de naturaleza eléctrica. En cambio las frutas tienen una energía magnética, proveniente del aire y del sol principalmente. Y uniendo las dos, ¿qué tenemos? Pues tenemos la energía electromagnética presente aquí a través de los alimentos. shutterstock_313975181

¿Curioso verdad? Cuando comemos una fruta, una manzana por ejemplo, no sólo ingiero las calorías de esa manzana, sino que al masticarla, extraemos también su energía, nos nutrimos también de sus átomos, de sus moléculas, de los antioxidantes presentes en el color. ¡Comemos así Vida! Se dice que tenemos tanta salud como tiene la Tierra, y tenemos que tomar consciencia para no contaminarla y dañarla en la manera en que lo hacemos, pues lo que le hacemos a ella, como a cualquier otro elemento o ser vivo, nos lo estamos haciendo a nosotros mismos, no existe separación alguna en el Universo. La Tierra nos acoge, nos sustenta y nos nutre a través de la vida que se nos regala. Tengamos así conciencia de ella, ¿no os parece? Es súper placentero sentir el tacto de la tierra, su energía acogedora y grande bajo nuestros pies al caminar por la playa, césped , etc., nos da una sensación de solidez y estabilidad inigualable. Estar integrado con la tierra es estar con uno mismo, con tu ser, con tu cuerpo, con tu sexualidad, con tus sentidos, en plenitud y abierto, expectante a la vida. Es la base del mundo físico y el recipiente que nos permite la manifestación en la tierra.

¿Te ha gustado? Pues si es que sí cuéntame, exprésate en los comments.

Maite Gómez.Tu Coach y Terapeuta en Salud Integrativa.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *