CUANTO ANTES EMPIECES, MÁS PRONTO TE SENTIRÁS MEJOR

Cambios en la vida

Como asesora de salud, sé que no es fácil ni rápido dejar ciertos hábitos, aún sabiendo que nos perjudican.

De las personas que he tenido el gusto de ayudar para sentirse mejor y liberarse de sus malestares, trastornos, exceso de peso, conflictos internos y condiciones de enfermedad, la gran mayoría lo han logrado.

Sin embargo, desintoxicar el organismo, limpiar la sangre, células, tejidos, órganos y sistemas generales del cuerpo, toma tiempo. Requiere paciencia, constancia y coraje.

Una sangre acidificada, un intestino sucio y dañado o unos órganos en baja funcionalidad, no se pueden reparar en 2 o 3 semanas.

A tu cuerpo lamentablemente le ha llevado tiempo ensuciarse y deteriorarse en sus órganos y funciones. Por ello, precisa también de tiempo para restablecer el equilibrio.

“Pero es que no puedo dejar de comer galletas, bollería, chocolate”, “Yo es que necesito la carne y embutidos, lo he intentado pero no puedo” , “me es imposible dejar el queso”, son algunas de las frases que más suelo escuchar.
¿Sabes porque te cuesta tanto dejar este tipo de comida? Porque todos estos productos son adictivos, nos enganchan a vivir dependientes de ellos constantemente. Tienen componentes que producen adicción al organismo, además de los estimulantes tóxicos, como la sal y el azúcar añadidos.

Y es que también, la ecología intestinal se ve afectada al comerlos, pues con ellos, digamos que se generan nuevos “bichitos” que se alimentan de todas esas harinas, azúcares, productos animales, etc.

En los embutidos se encuentran parásitos, de los cuáles la mayoría están vivos. Los encontramos también en las carnes y pescados. Aunque al cocinarlas mueren una gran parte de ellos, no lo hacen en la totalidad.

Es decir, estas comidas provocan que en nuestro nicho ecológico, con todas las bacterias saludables que en él habitan, se vea alterado. Estas bacterias mutan y se salen de su hábitat natural. Se crean con ello nuevas formas de vida y bichitos que se van a alimentar de toda esa comida insalubre. Por ello te van a estar pidiendo constantemente de estos productos, porque constituyen el alimento para ellos.

La buena noticia es que esto se acaba en cuanto dejes de comer este tipo de comida. Al no darles el combustible que ellos precisan para vivir, simplemente mueren y tú dejas de tener esa necesidad por comerlos.

Lo mismo sucede en la adopción de nuevos hábitos de salud. En cuanto a la alimentación por ejemplo, son hábitos que nos han acompañado durante mucho tiempo en nuestra vida. Son sabores, texturas de comida en las que hemos estado disfrutando en familia, con nuestros amigos (típicas barbacoas de carne), etc.

Este componente genera que de alguna manera, al dejar estos hábitos, nuestra identidad o nuestra historia vital se vean tocadas.

También requiere tiempo el ser consciente del funcionamiento de nuestros patrones mentales. Estos patrones, muchas veces adquiridos en nuestra infancia, terminan limitándonos en nuestra relación con los otros y nuestra manera de desenvolvernos en el día a día.

Toma tiempo y valentía rescatar y comprender procesos más inconscientes, aquellos que relegamos hace mucho tiempo al cajón del subconsciente debido al dolor que nos produjeron. Pero una vez que somos conscientes de ello y empezamos a trabajarlo, tenemos que ser también pacientes en permitir que nuestro cuerpo los pueda integrar y pueda así encontrar nuevas formas para manejarse con ellos.

No es fácil, claro. Pero es importante saber que sí se puede recuperar la salud de un cuerpo enfermo hacia uno más vital.

Sí se puede cambiar de hábitos, de patrones, cambiar viejos sistemas de seguridad y mecanismos de defensa que ya no necesitas.

se pueden romper limitaciones autoimpuestas.

Está en ti el querer lograrlo. Sólo tú decides cuando empezar el proceso y este depende de tu intención, amor propio y de tu apertura mental. Se trata de conocer qué prioridad le des a tu salud y bienestar en tu vida.

Recuerda, cuanto antes empieces, más pronto te sentirás mejor. Estoy aquí para inspirarte, guiarte y acompañarte en el camino natural de tu salud. Si lo deseas, puedes agendarte aquí tu primera cita.

Maite Gómez.

Asesora y educadora higienista de Salud y Nutrición.

Enfoque biológico e integral a tu salud y bienestar.

 

 

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