¿A QUÉ EDAD PERDISTE TU EMPATÍA HACIA LOS ANIMALES? Ninguna vida importa menos que otra

La pregunta ¿ cuándo perdimos la empatía hacia los animales? , es una pregunta muy significativa, ya que en un inicio todos estamos conectados a toda fuente de Vida, a todo ser sintiente. Esa conexión es innata al ser humano. Entonces, ¿qué fue lo que nos pasó? ¿Por qué esa tremenda desconexión empática hacia ciertos animales?  Lo iremos viendo y entendiendo a lo largo del artículo. He intentado reducir el contenido al máximo y así es como quedó finalmente.  Hazte la idea que es  un mini- eBook y aprovecha si estás de vacaciones o en tu descanso para disfrutar de la lectura y de los vídeos que son muy instructivos y enriquecedores. Te lo recomiendo  para cuando te encuentres con un estado emocional y  receptivo adecuado para ello y muy especialmente, si comes animales, huevos o lácteos. Te animo a que mantengas un corazón y una mente abierta a lo que aquí voy a exponer.  Quizá  ya no comes animales o te encuentres en  la transición o lo estás considerando o ni siquiera os lo hayas planteado. En ocasiones la mente reactiva salta a la defensiva y nos impide ver y entender con claridad, especialmente cuando se trata de hábitos de vida o formas de hacer  ya muy institucionalizadas y consideradas como lo normal o lo comúnmente establecido por la sociedad.

A modo de introducción, empezaré recordando qué es el Higienismo  muy brevemente.Recursos de la higiene

El Higienismo es una rama de la biología que se encarga de investigar las condiciones de las que depende la Salud cuando disfrutamos de ella, como lo que se requiere para recuperarla cuando desaparece o se daña. El Higienismo es la Ciencia de la Salud y de la Vida.  El auténtico profesional Higienista entiende la Salud respetando la vida en cada una de sus manifestaciones, tanto en su organismo como en los seres y vida que le rodea. En lo que a la Alimentación se refiere, existen Higienistas que llevan una alimentación vegana (sin nada procedente de ningún animal), otros llevan una alimentación frugívora (frutos, algún vegetal y raíces), otros ovolacteovegetarianos (consideran la ingesta de huevos y/o lácteos), otros una alimentación crudivegana (todo crudo y con transformación de alimentos). En la actualidad, me sitúo principalmente en la frugívora con algún toque crudivegano.  Ello conlleva que rechazo toda forma de especismo como forma de opresión y/o dominación a otras especies, animal humano o no humano, así como desde la vivisección animal y destrucción global del mundo vegetal por el ser humano por puro lucro de corporaciones y demás.

 

El objetivo de este post es concienciar sobre el daño que el ser humano ha ocasionado y continúa haciendo a los animales no humanos. Digo animales no humanos para diferenciarlo de nosotros humanos, pues recordemos que nosotros también somos animales.  Por favor, olvídate de lo que te han contado, de tus costumbres y demás, por lo menos en lo que dure este post.

 ¿Ok? Tómate tu tiempo para leerlo, verlo y reflexionarlo detenidamente y estate presente si observas alguna de estas reacciones.

A la pregunta del titular sobre qué fué lo que nos sucedió que nos provocó esa desconexión de empatía hacia los animales, fue  que nuestra familia, miembros de instituciones sanitarias, maestr@s, televisión (marketing publicitario y demás), amigos, sociedad, cultura, contribuyeron a que realizáramos esa desconexión. Así ciertos animales considerados “domesticados” tales como “perros”, “gatos” etc., nos los presentaron (en el mejor de los casos), como animales de compañía y por tanto dignos de una cierta consideración, merecedores de respeto, en forma de cuidados y amor hacia ellos, pero no fue así con los otros tales como los cerdos, vacas, cabras, caballos, corderos, pollos, gallinas, patos, pavos y demás animales tales como los peces y otros animales marinos.

Una vez establecido y fijado esto en nuestro disco duro, crecemos con ese convencimiento que evidentemente se ve asociado con esos momentos agradables en familia, tradiciones, celebraciones y  demás.

Personalmente no recuerdo el momento en que se hizo en mí esa fragmentación, en cuanto a consideración de unos animales frente a otros. Esto evidentemente depende de cada persona, de su nivel de sensibilidad, de conciencia y claro está también de la familia y el entorno de cada uno.

Aprovechando que escribo este post, voy a liberarme de ciertas cosas que también necesito. Siempre tendré grabadas esas malditas escenas, de cuando tendría unos 5 o 6 años. Mi madre y mi tía, cuando veraneábamos en el terreno, de vez en cuando mataban algún conejo para comida. Sí así tal cual, estando yo delante. No eran conscientes de cómo podía dejar eso huella en mí. Lo cogían entre las dos y le clavaba mi madre el cuchillo, mientras el animal chillaba desangrándose y con espasmos por el cuerpo. Tengo leves recuerdos de los primeros momentos en que yo presencié esa escena. Me quedaba inmovilizada, sin saber qué hacer, pero al verlas a ellas (autoridades para mí), que lo hacían tan decididamente, se instauró también en mí, ver aquella situación como “normal”. Lo mismo hacían de vez en cuando mi padre y otros hombres con la “matanza” del cerdo. Ahí perdí mi natural empatía hacia ellos. Lamentable o no, esto es lo que presencié siendo pequeña debido a que mi familia venía con esa cultura de no consideración hacia los animales.

La vida nos proporciona el material y las circunstancias para nuestra evolución y cometido vital’, así que desde esa perspectiva, ¿Qué sentido tiene lamentarse?

Todo ello, las escenas vividas, los anuncios de las vacas felices en el prado “dándonos” contentas su leche, plasmada en yogures, ‘’la casita de chocolate”, quesitos de la “vaca que ríe”, flanes, el cerdito feliz ofreciéndonos el jamón, “patés la piara, más buenos que el pan” y demás mentiras del marketing  de la televisión, disfrazado de colores, músicas bonitas y escenas chulísimas, va sumando en el cometido.

¿De qué? ¿Se te ocurre? Pues de creerte que es así, o ni tan sólo llegar a cuestionártelo. ¿Y cómo se le llama a esto? Esto corresponde a la formación de un prejuicio y en este caso profundamente Antropocentrista.

¿Y qué es un prejuicio? Según el diccionario, es la acción y efecto de prejuzgar (juzgar las cosas sin tener cabal conocimiento o antes del tiempo oportuno). Un prejuicio, por lo tanto, es una opinión previa acerca de algo que se conoce poco o mal.

Para la psicología, los prejuicios cognitivos son distorsiones que alteran el modo en que las personas perciben la realidad. Los prejuicios se establecen a partir de creencias basadas en las costumbres, tradiciones o mitos que se adjudican a determinado grupo. Pues ya lo tenemos, ¿no es así?

Dicho esto, ¿de dónde surgió todo esto? Revisando la historia, aparece en un inicio una visión jerárquica y antropocentrista, iniciada en la antigua Grecia por Platón y Aristóteles en la jerarquía de los griegos ante los no griegos, ante las mujeres, los esclavos y por supuesto  en los animales no humanos. Se iniciaba en los dioses, después en los humanos, animales, plantas, minerales y la tierra. Era la jerarquía de la existencia, propugnada también en el cristianismo medieval, en la que el hombre se equiparaba en la tierra en similitud, con la posición de Dios en el Universo. El hombre estaba colocado en lo alto de la pirámide y hacía y deshacía a su voluntad en todo lo que se encontraba a inferior escala. Esta visión Antropocentrista continuó a través de diferentes movimientos hasta la actualidad.

¿Y qué sucede si vamos bajando la escala desde organismos más complejos a menos complejos? Pues observamos una variable en la capacidad de sentir.

¿Y qué se requiere para tener la capacidad de sentir? Pues un sistema nervioso que canalice y analice la información que nos llega a través de los sentidos o a través de nuestro propio cuerpo, aplicable este en distintos grados a todos aquellos seres dotados de un sistema nervioso. Ese sistema nervioso es capaz de convertir estímulos en experiencias, nos regala una visión subjetiva del mundo, proporcionándonos una conciencia propia.  Y es esa capacidad de sentir junto con nuestra mente,  la que determina en cierta manera nuestros intereses.

 

Si nosotros tenemos intereses considerados en forma de “derechos humanos’’ por el hecho de ser seres sintientes, con la capacidad de sentir sufrimiento físico, psicológico, de sentir alegría, tristeza, frustración, de tener consciencia de nuestro mundo, de nuestro cuerpo, a nivel fisiológico, a nivel individual y a nivel social, al igual que lo tiene un animal, que tiene conciencia de su mundo, lanzo las preguntas:

 ¿Por qué les arrebatamos su vida, negándoles estos derechos?

 ¿Por qué los esclavizamos, los violamos, maltratamos, explotamos y los asesinamos?

 

 

 

 

 

 

 

 

Todo por puro lucro de una industria cárnica, láctea y avícola, por una industria explotadora sin escrúpulos, la cual hacina a los animales generándoles comportamientos  agresivos entre ellos y que existe porque sirve a un público que demanda comerse sus cuerpos, sus secreciones y sus vidas en base simplemente a la creencia que nos han vendido de que tenemos que comer carne, en base a la satisfacción de un paladar,  de una vestimenta (calzados, bolsos, cinturones…) y de una industria del entretenimiento ofrecida en forma de espectáculo y considerada en algunos casos como un arte.  Estas industrias explotadoras están ahí porque las personas les pagan para que hagan todas estas injustas atrocidades, sino ten claro que no estarían.

 Las empresas veterinarias inseminan, violan a las hembras para embarazarlas continuamente hasta que ya no son productivas y después las matan.  A los cerdos les cortan el rabo y los dientes (sin anestesia) para que no puedan morderse entre ellos, puedes verlo en este vídeo de Eurogroup for animals. Patos, gansos y ocas son forzosamente obligados a comer con el fin de hacerles crecer el hígado mediante tubos que en ocasiones les desgarran el esófago. A los pollos les cortan los picos. Quizá te sorprenda lo aquí comentado, quizá dudes de su veracidad. Aquí te dejo unos links para que puedas visualizarlo por ti mismo.

 Links de unos vídeos muy cortitos que no te llevarán mucho tiempo y te permitirán conocer la realidad a la que están sometidas estas bellas e inocentes criaturas.

‘La industria del huevo’.   (1min 30)

‘Selección  y molido de pollitos’    (1min10)

‘ No a los huevos’   ( 4min)

‘La industria Láctea’ (5 min)

‘Ternero no puede mamar de su madre’ (2min)

‘Los peligros de la leche y sus derivados’   (7min)

‘La leche de vaca no alimenta al ser humano’  (8min)

Una vaca puede llegar a vivir unos 15 años, pero se les asesina al año de nacimiento para obtener así una “carne” más tierna.Para que conozcáis mejor la dura realidad, las cerdas llamadas “cochinillo”, según fuentes que investigan en el tema, son asesinadas cuando aún están mamando de sus madres.  Los pollos ni siquiera tienen contacto con sus madres, rompen el cascarón de su huevo en una incubadora. Los pollos machos como no producen huevo, no son rentables para carne y los matan el mismo día que nacen. Los peces, a pesar de nos resulten más lejanos debido a que su hábitat es diferente al nuestro y aunque no podamos escucharlos, también sienten  dolor y tienen una muerte lenta por asfixia. Ellos también están la mayoría hacinados, en criaderos, amontonados, sin espacios para moverse y en condiciones insalubres, generándoles esto mucho más sufrimiento pues compiten por la comida y se agreden también entre ellos. Muchos de ellos resultan heridos y padecen también de infecciones.  Luego aprovechan también ahí el vacunarlos para generar dinerito y como no, ¡POR TU SALUD!

 

Todos  estos animales están desprovistos de consideración alguna, son meros recursos, objetos, circulando por una cadena de producción. Cuando consideran que ha alcanzado el peso ideal,  los envían al MATADERO.

¿Qué les espera en el camión? Largos trayectos en la mayoría de los casos, sin bebida, hacinados y repletos de sus propios excrementos y orines. Algunos se llegan a asfixiar. Y  todo esto, está regulado por las leyes de la ganadería y bienestar animal, que además te mienten diciéndote que los animales que matan mueren sin dolor, gracias a los sistemas de aturdimiento. Esto no es siempre cierto, pues según fuentes que han investigado en esta área, la gran velocidad de la cadena junto con las pésimas condiciones laborales, no lo permiten en una gran mayoría de los casos.  Este tenebroso cuadro corresponde a la explotación intensiva, que recordemos,  es la gran mayoría.

‘Así es la explotación humanitaria’  (1min37s)

Existe otro  tipo de explotación, la extensiva. En esta los animales “ven la luz”, pueden caminar algo y dicen no haberlos tratado con antibióticos y otras drogas. El fin es el mismo, meros recursos a disposición del ser humano con sus días contados a la muerte, para el mercado de la carne, lácteos, huevos, vestimenta…

La explotación mixta, es una combinación de ambas. A estos animales les permiten salir algunas horas al día.

Y la verdad es que aquí deberíamos cuestionarnos, que no se trata de darles más espacio ni un mejor trato, sino dejar de utilizarlos a nuestro interés para los usos ya mencionados.

“Todos y cada uno de los animales en la tierra tiene tanto derecho a estar aquí como tú y yo”.

-Anthony Douglas Williams-

 

¿Qué tienen todas en común? Son considerados meros recursos, propiedades y esclavos del ser humano, como lo fueron en su día “los negros” para los “blancos” o la dictadura de Hitler ante los indignos de consideración (judíos, disminuidos…), entre otros muchos sistemas de esclavitud.

 

Y ahora te pregunto, ¿Cómo crees que es  un matadero? ¿LLevarías a tu hijo a visitarlo? ¿Por qué no nos muestran públicamente lo que sucede en los mataderos?  ¿Por qué no nos muestran de dónde proceden las hamburguesas, delicias de pollo y demás nomenclaturas inventadas? ¿Crees que si lo vieras por ti mismo podrías seguir comiéndote a los animales? Y más aún, hacerlo por tí mismo. Sí, al igual que pelas una manzana, una naranja, cualquier fruto, etc.

La carne no pertenece a nuestra alimentación.

Imagínate en un prado y tener que matar ahí tú mismo a la vaca, o al cerdo y después claro está, cómetelo tal cual, ¿eh? ¿Por dónde empiezas? ¿Por la cabeza, la cola, las entrañas? Ah…y como lo dejes algo de tiempo… ¡Cuidado que se empieza a pudrir y adquirirá un color gris! , ¡ Y creo que nada apetecible! Necesitas que todo esto lo hagan por ti  los MATARIFES. ¿Por qué? Piénsalo, cuestiónatelo y que luego te lo presenten ya todo “limpito”, lleno de químicos para poder verlo rosita y hacerlo apetecible. Luego toca cocinarlo y aderezarlo con especias, claro está, pues la carne cruda no es muy apetecible que digamos, ni a la vista ni creo que tampoco al paladar.

Claro, que luego las industrias sin escrúpulos te lo enmaquetan y lo publicitan como carne fresca.

Mentiras y más mentiras. Una carne fresca es fresca para un animal depredador que mata a su presa y se la come en el momento. Ese es su alimento y eso es lo más fresco posible.

 

‘Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todos seríamos vegetarianos’ -Paul McCartney-

Video de  Paul McCartney donde defiende los derechos de los animales y muestra  las verdades que se encuentran en los mataderos. (15 min)  

Una película que te recomiendo para ver es OKJA en Neflix, es muy útil para concienciar el amor por los animales y la manipulación de las industrias cárnicas.

Otros enlaces muy recomendables y breves:

‘La cuestión de los derechos animales’. Tom Reagan (8 min)  

Ory Shavit    TEDx Talks (13 min)

‘Teoría sobre los derechos animales.’ Gary Francione. (30 min)

 ¿Por qué ser vegano?  https://youtu.be/ WHY VEGAN?     (4min)

‘Make the connection extract’ (4min) 

‘El mundo emocional de los animales que viven en granjas’  

Aquí tienes el siguiente documental que a mucha gente le ha abierto y sigue abriendo los ojos para dejar de comerse a los  animales. Y recuerda que, si te molestan, te incomodan las imágenes, si te incomoda lo que aparece en los vídeos, hay una manera  de acabar con ellas y es dejar de comértelos

‘EARTHLINGS’ .  

 

En lo que se refiere al aspecto nutricional, nuestra naturaleza biológica no requiere la ingesta de animales ni de sus secreciones (lácteos, huevos).  La evidencia científica la encontramos de manera objetiva  en nuestra anatomía y fisiología. Así a modo relevante, por citar algunas, ni nuestra dentadura, ni nuestras manos, ni nuestros intestinos, ni el ácido clorhídrico de nuestro estómago están preparados para ello, contrariamente como sí lo están los animales carnívoros. Nuestra naturaleza es frugívora, somos un animal comedor de frutos principalmente con algo de vegetales y raíces y con esto se cubren todos nuestros requerimientos nutricionales.

Tampoco necesitamos una suplementación de B12 por no comer animales. Otro gran mito con intereses y/o ignorancia detrás. Este tema lo he desarrollado en otro post, específico para ello . En la actualidad se dispone de una gran variedad de comestibles para hacer más fácil la transición, tales como chorizos veganos, salchichas veganas, morcillas veganas, quesos veganos, texturas que imitan y recuerdan a la carne (seitan). Todos ellos son oportunidades de la industria alimentaria que lógicamente ve el auge en este sector para crear nuevos productos. Algunos de estos, también los puedes hacer por ti mismo, claro. Sin embargo, quiero dejar claro que aunque  ello pueda resultar de ayuda en la transición, NO significa alimentarse correctamente. Sí, puedes comerlos de forma puntual, en su justa medida, pero te recomiendo no olvidarte del cometido de aprender a comer . No tenemos necesidad de comer cosas procesadas, sabores inventados que simulan a otros ya registrados, teniendo a nuestra disposición la enorme cantidad de frutos que nos ofrece la madre naturaleza. ¿No lo crees así?

Si deseas saber cómo la ingesta de carne y derivados, te resta energía vital y es una de las principales causas de desequilibrio y enfermedad y necesitas que te lo expliquen profesionales del sector médico, así como otros profesionales, te recomiendo ver estos documentales. A pesar de no compartir ciertas afirmaciones, conclusiones y métodos de investigación en animales aquí presentadas,  te invito a verlos ya que los considero lo más sensato y verídico que he encontrado dentro de la dispersión, confusión y engaño que existe en el área de la Alimentación y Nutrición. Estos profesionales no son Higienistas por lo cual la falta de entendimiento de la fisiología en integración con las Leyes Naturales y de la Vida es presente en varias ocasiones en los vídeos. Por cierto, en 2 de ellos, te dicen al inicio, “Consulte con su médico antes de hacer ningún cambio en su dieta”. Entiendo que lo hacen por tema legal o de protocolo, pues de bien es sabido que a los médicos, a no ser que se hayan formado de forma específica en este área y de una manera higienista, biológica y holista, no poseen el conocimiento necesario en esta materia, simplemente porqué no se la incluye en el Currículum de la Facultad. Esto también lo comentan varios profesionales médicos en los vídeos. 

Estos 3 primeros documentales están disponibles en Netflix y el cuarto en You Tube:

‘Forks over Knives’

‘Food Choices’

What the Health

‘La carne es débil’

 

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os servirán para comer.” – Génesis 1:29  A lo que yo añado: ” …Atentamente, la Vida”.

El que en un momento de la historia, por necesidades climáticas, una “parte” de la población, tuviera que comer animales por mera subsistencia, no es significativo para decir que necesitemos comer carne. La biología y fisiología del ser humano no se adaptó a esa ingesta. Las pruebas, las encontramos como  he comentado, en nuestra anatomía y fisiología y por supuesto también en nuestros instintos (mata por ti mismo un animal en la naturaleza o cómete una frut@).

 Nos han condicionado por los múltiples intereses económicos (industriales, políticos, sanitarios, que ha habido y siguen habiendo), a comernos a los animales, a tomar lácteos y huevos como algo ‘normal’ y saludable y de ello no tiene nada ni para ell@s ni para nosotr@s, es todo lo contrario. La leche del mamífero está adaptada a su cría, eso es lo más coherente, lógico y de sentido común. Da igual las peripecias que se inventen las industrias del marketing alimentario (sin grasa, sin lactosa, enriquecidas con mil historias…), y lo adornen con todas sus estrategias.

 

Frases como: “Es que siempre se ha comido carne”. Es totalmente falso, ni siempre, ni toda la humanidad lo hicieron. El que se haya hecho algo ‘toda la vida’, no justifica para nada que deba seguir haciéndose. El ejemplo está en las guerras. Han existido prácticamente desde siempre y , ¿justifica acaso eso que deban entonces seguir habiendo guerras?

Importante aquí también el término legalidad y justicia. El que algo haya sido legal, no significa en ningún momento que haya sido justo. El esclavismo fue legal para los  humanos (lo sigue siendo lamentablemente para los animales no humanos), feudalismo, colonialismo, fascismo, apartheid, las dictaduras fueron legales. ¿Fueron acaso justas? NO, para nada, sólo fueron una cuestión de poder.

“Llegará un tiempo en que la gente verá el asesinato de los animales así como ve el asesinato de seres humanos”. -Leonardo Da Vinci-

 

Así que por favor, dejemos ya de inventarnos justificaciones en forma de excusas del tipo:

 “Es que los animales están para servirnos”, “ Es que hay que comer carne, es que siempre se ha comido , es que yo no podría dejar de comer carne, es que mi potencia sexual disminuye, es que la vida es injusta(a veces solo somos nosotros que tomamos decisiones incorrectas),es que las plantas también sienten y sufren, es que te van a faltar proteínas, hierro y demás, es que es la cadena alimenticia, es que si todos nos hiciéramos veganos, el planeta estaría lleno de animales..,  es que si estuvieras en una isla desierta y sólo hubiera animales…, es que es demasiado caro alimentarse sin comer animales, etc.”

Excusas y más excusas, las mismas que llevo escuchando desde hace 14 años que hice la conexión.

Puedes ver un vídeo de lo que significa la Ignorancia Voluntaria clicando sobre la palabra. Dura 7 min, muy recomendable. 

“Cuando uno no es la víctima resulta bastante sencillo racionalizar la crueldad, la injusticia, la desigualdad, la esclavitud e incluso el asesinato”. – Gary Yourofsky-

Estos animales son seres vulnerables, no pueden defenderse por sí mismos ante nuestra imposición de dominio y esclavitud. Somos nosotros, el ser humano, el que dispone de un razonamiento y comprensión de saber diferenciar o discernir de aquello que está bien de lo que está mal. Exigimos justicia e igualdad en ciertos ámbitos acordes a nuestros intereses y tenemos que reconocer que la justicia y la igualdad es para TODOS, no sólo para los animales humanos. La ética y la moral no son subjetivas, es una realidad que vemos  de manera objetiva.

La palabra “respeto” la hemos aplicado y la aplicamos de forma errónea. Hablamos de respetar cuando hablamos de algo altruista, de algo que no perjudique a alguien, cuando damos vida a alguien y no cuando la quitamos sin razones justificadas. Ejemplos encontramos cuando han violado a una chica, o han asesinado  a alguien. ‘Soy cazador y me acabo de cargar a X animales. Respeta mi decisión.’

¿Es eso respetable? NO. No es respetable. Causar sufrimiento no debería ser visto como algo normal. Comer “carne” no es una decisión personal, las decisiones que afectan a otros, causándoles maltrato, sufrimiento, agonía y muerte, no son personales. Recordemos la regla de oro:    “No hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan a tí”.

Cuestionemos entonces también la palabra respeto. La explotación animal con todo lo que conlleva es un acto injusto y tremendamente cruel en cualquier ámbito que lo mires, para los animales, para el medio ambiente (contaminación purinas, aguas…), para la Salud de las personas (física, mental y de espíritu), para los países en hambruna. Fíjate que estos dos últimos se engloban también dentro de los derechos humanos.

Los derechos de los animales se integran también dentro de una educación humanitaria formada por los derechos humanos y por la protección medioambiental. Como vemos, no están excluidos sino integrados. Podemos y debemos ayudarnos a unos y a otros.

“Estoy a favor de los derechos de los animales tanto como estoy a favor de los derechos de los humanos. Es la manera de ser un humano completo” – Abraham Lincoln-

Es el veganismo el único movimiento ético que defiende los intereses de los animales.

 

SER VEGANO:

  • Es cuestionarse de qué manera afectan nuestros pensamientos y actos a otros individuos y a todo lo que nos rodea.
  • Es ser auto-crítico y un escéptico saludable ante lo que está estipulado como que tiene que ser así.
  • Es rechazar la violencia.
  • Es respetar  a las abejas. Producen miel para ellas y para toda la colmena y la necesitan para todo el invierno. No es justo explotarlas para robarles su miel.
  • Es ser consciente de cómo me alimento (ojo con esto, pues esto era más cierto en la antigüedad, ahora como ya he comentado, con los “productos veganos”, basados en el procesado, objetivo de un marketing alimentario, está bastante alejado).
  • Significa disfrutar de la comida, más allá de la lechuga y el tomate.
  • Es decir no a los circos con animales, a las corridas de toros, a los zoos, a la cacería, etc.
  • Es decir no a la experimentación (pruebas en los animales para drogas-medicamento, cosméticos, terapias…)
  • Es decir no a los transgénicos y excesivos pesticidas.
  • Es construir un mundo de paz e igualdad para todos.
  • Es cuestionarse la identidad, mi posición en el mundo.
  • Es dejar de tener un pensamiento y un comportamiento jerarquizado en base a un antropocentrismo propio de otra época y paradigma.
  • Es reducir nuestro impacto al máximo posible, dentro de lo que nuestras circunstancias sociales nos permitan.
  • Es tomar acción ante un abuso cruel e injustificado(entre los muchos que hay), a diferencia que éste SÍ QUE PUEDES EVITAR.

 

Marcha por el cierre de los mataderos. Barcelona agosto 2016

Agradecimientos a Roland Bos por compartirnos esta fotografía

Marcha por el cierre de los mataderos. Barcelona 15 de agosto 2017. Agradecimientos a Roland Bos por compartirnos esta fotografía

 

 

Donald Watson (2 de septiembre de 1910 – 16 de noviembre de 2005),  creó el veganismo con una motivación ética hacia los animales sintientes, 1944.  Fue fundador de la ‘Vegan Society’ e inventor de la palabra ‘vegano’. Nació en Mexborough, en una familia en la que todos comían carne.

“El veganismo es una filosofía de vida que excluye todas las formas de explotación y crueldad hacia el reino animal e incluye una reverencia a la vida. En la práctica se aplica siguiendo una dieta vegetariana pura y anima el uso de alternativas para todas las materias derivadas parcial o totalmente de animales.” Donald Watson

“Podemos ver claramente como nuestra civilización actual, está basada en la explotación de animales de la misma manera que las civilizaciones del pasado estuvieron fundadas en la explotación de esclavos, y creemos que el destino espiritual del ser humano conducirá a que en el futuro contemplaremos con horror el hecho de que el hombre se alimentó de productos hechos con los cuerpos de otros animales.” Donald Watson, “The Vegan News”, 1944.

 

Hace 13 años, dejé de comerme a los animales y a sus secreciones y dejé de contribuir en la financiación de esta cruel injusticia. En aquel tiempo, parte de la sociedad, solía considerar a las personas veganas como raritas, pertenecientes incluso a religiones, sectas y demás historias. Hoy contamos con multitud de movimientos hacia el veganismo, cada vez más restaurantes veganos abren en Barcelona. Hoy existen profesor@s, educador@s (yo misma) e instituciones y organizaciones que educan en el respeto a los animales desde la enseñanza escolar. Fundación FAADA ofrece este tipo de formación en la que integra DERECHOS HUMANOS, ANIMALES Y PROTECCIÓN MEDIOAMBIENTAL, formación que realicé y que me fue de gran ayuda.  Recientemente la Universidad de Barcelona ha ofrecido una formación de Activismo Político por los derechos animales, de la cual he sido partícipe. Hoy un mundo vegano está cada vez más cerca. Por una vida de Paz, Respeto y Amor hacia todos los seres sintientes.

“Toda verdad pasa por 3 fases: primero, es ridiculizada. Segundo, se le opone violentamente y tercero, es aceptada como auto-evidente’. – Arthur Schopenhauer-

 

“¿Por qué su vida va a valer menos que la tuya? Tienes que saber además, que comer animales y sus procesos fisiológicos (lácteos, huevos),  enferma. No es saludable tal y como nos lo han mostrado. Compruébalo por ti mismo en los vídeos aportados referentes a la Salud.  Sí, ya sé, quizá tu mente reactiva no te deja verlo ahora mismo. Demasiada información quizá te abruma. Te invito a que veas por lo menos un vídeo de Salud y algunos de los animales y que luego lo estudies  y decidas de manera consciente qué quieres hacer.

Comer animales es obvio que no se sostiene por ningún lado ni para  ellos, víctimas inocentes, ni para tu Salud ni para el medio ambiente. ¿Para qué entonces seguir con ello?

“No sólo eres responsable de lo que haces, sino de lo que no haces, de lo que no defiendes y de lo que callas. Ahora ya conoces la realidad. Depende de tí lo que quieras hacer con ella.”

– Maite Gómez. Higienista en Salud Integrativa-

 

Los animales están aquí con nosotros,

no para nosotros

                           

 

 

 

Marcha por el cierre de los mataderos, 15 de Agosto 2017

 

 

 

 

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